Libros en tapa dura.
Ejemplares con mayor resistencia y durabilidad.
 

La encuadernación en tapa dura resulta mucho más eficaz para la protección del libro. A tal efecto se emplean mediante diferentes técnicas unas tapas, por lo general, de tipo cartón (cartoné) para ofrecer una cubierta rígida de una mayor resistencia que el habitual formato de tapa blanda (rústica) además de darle un toque de calidad al acabado final del libro, en especial cuando se utiliza el ejemplar como regalo.

Una novela opresiva, inquietante, tenebrosa...

¡Hay alguien vigilando tu espalda, aunque no lo veas...!

En septiembre de 1988, Patxi Arizaga, trabaja como periodista independiente en el País Vasco, pero sus reportajes no gustan a todo el mundo, y mucho menos a los intolerantes que no permiten que nadie tenga ideas contrarias a las suyas, y por eso sufre un atentando. Un terrorista intenta acabar con su vida, pero la suerte está de su lado y logra salvarse.

   Patxi, tan solo tiene una opción, dejar su tierra y huir a otro lugar en el que pueda estar seguro y protegido por el anonimato, pues sabe que si se queda, es hombre muerto, ya que quienes quisieron asesinarlo, volverán a intentarlo, y la próxima vez está convencido de que no van a fallar de nuevo.

   A partir de ahí su vida se verá salpicada por todo tipo de experiencias, muchas inexplicables y al mismo tiempo escalofriantes, que harán de su rutina diaria una sucesión de acontecimientos insólitos que rara vez un ser humano normal tiene oportunidad de vivir, excepto que te llames Patxi Arizaga y tengas la extraña sensación de que una especie de sombra protectora y espectral te sigue a todas partes para vigilar tu espalda.

Hay días

Hay días de fuego y hay días de hielo.
Hay noches de placer y hay noches de miedo. 
Hay días de luz y hay días ciegos.
Hay noches de pasión y hay noches de enredo.
Hay días de amor y hay días de duelo.
Hay noches dulces de estío y hay noches agrías de frío.
Hay días y noches con muchos «quieros».
Hay días y noches sin ningún beso.
Hay días y noches que siempre te veo.
Hay días y noches que nunca te siento.
Hay días y noches que vivo contigo.
Hay días y noches que no te tengo.
Hay días y noches que floto en un sueño.
Hay días y noches que me arrepiento.
Y hay muchos días y noches que no hago caso al destino, que nunca me paro y sigo, un paso adelante y siempre el mismo camino.